Este primer módulo consta de 12 créditos ECTS

Su función principal coincide con su objetivo: la preparación del egresado en la adquisición de las necesarias competencias profesionales imprescindibles en la resolución de problemas cotidianos que la “praxis” diaria que el ejercicio de la abogacía exige. En consecuencia, no supone prolongar un año más su formación académica, sino afrontar desde la práctica las necesidades profesionales de un abogado ejerciente. Y todo ello, tal y como se recoge en el preámbulo de la Ley 34/2006: "para alcanzar el objetivo de una capacitación profesional especialmente cualificada la Ley establece un sistema de formación en la excelencia que tiene tres pilares básicos: la realización de un curso formativo específico en el que se han de adquirir un conjunto de competencias profesionales especificas, el desarrollo de un período de prácticas externas y la realización de una evaluación de la aptitud profesional que culmina el proceso de capacitación con carácter previo a la inscripción en el correspondiente colegio profesional". Con carácter particular, se ofrece con carácter distinguido el conocimiento de las prácticas más habituales de la abogacía en la defensa de los derechos constitucionales individuales de los ciudadanos.

Se estructura en tres módulos que se desarrollan en el primer cuatrimestre:

Módulo lº.- Deontología profesional, organización y ejercicio de la profesión de abogado.

Módulo 2º.- Cuestiones generales de derecho, del proceso y la asistencia letrada.

Módulo 3º.- Derecho Constitucional. La protección de los derechos fundamentales.