Estimados compañeros y compañeras. Adjunto remitimos información sobre el Segundo Congreso Andaluz de Segunda Oportunidad…
Circular 75/2021: CARTA ABIERTA DE LA JUNTA DE GOBIERNO DEL ILUSTRE COLEGIO DE ABOGADOS DE CÁDIZ CON MOTIVO DEL 25 ANIVERSARIO DE LA LEY DE ASISTENCIA JURÍDICA GRATUITA
Estimados compañeros y compañeras:
Seguidamente se remite Carta Abierta de la Junta de Gobierno del Ilustre Colegio de Abogados de Cádiz, como homenaje y reconocimiento de la labor de los Abogados de Oficio, en conmemoración del 25 Aniversario de la entrada en vigor de la Ley 1/1996, de Asistencia Jurídica Gratuita, que ha sido publicada hoy en la prensa (Diario de Cádiz).
Un fuerte abrazo.
La Junta de Gobierno.
A todos los compañeros del Turno de Oficio, de la Junta de Gobierno:
El 12 de Julio la Abogacía Española celebra el Día de la Justicia Gratuita, coincidiendo con la entrada en vigor de la Ley 1/1996, de Asistencia Jurídica Gratuita, tal día como hoy hace ya 25 años.
Ni la sociedad española en general ni la Administración de Justicia en particular han valorado suficientemente la importancia que tiene la Asistencia Jurídica Gratuita, por la función que desempeña en el seno de un Estado como el español, que se define constitucionalmente como un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia y la igualdad.
Ni la libertad, ni la justicia, ni la igualdad estarían garantizadas si el Estado no salvaguardase el derecho de los ciudadanos -de todos ellos, especialmente de los que carecen de recursos para litigar- a la defensa por un Abogado de sus derechos y de sus libertades ante los Tribunales de Justicia.
El Estado deposita en la Abogacía esta altísima función de defensa de la libertad, de la justicia y de la igualdad, encomendando la Ley de Asistencia Jurídica Gratuita al Consejo General de la Abogacía Española y a los Colegios de Abogados regular y organizar los servicios de asistencia letrada y de defensa de los ciudadanos, mediante el asesoramiento a los justiciables, peticionarios de asistencia jurídica gratuita, designando a los Abogados, a través del denominado Turno de Oficio.
Y esta labor la realizan miles de abogados, que se sienten orgullosos de pertenecer al Turno de Oficio, que se dedican a la defensa de los derechos y libertades de nuestros ciudadanos; solo de esta forma se puede entender nuestra profesión, como una profesión de hombres y mujeres libres que entienden el Derecho como el más noble y eficaz instrumento para la paz social, y la Abogacía como un ejercicio de humanitarismo, al servicio de la defensa de los más altos intereses: la justicia, la libertad y la igualdad; la Abogacía de Oficio como una vocación, que nace de unos sólidos principios, del amor al Derecho, que constituye una causa de vida que impregna el servicio del Turno de Oficio: el Derecho es el único camino que conduce a la Justicia, y no hay justicia sin Abogado que la reclame.
Los abogados de oficio prestan un servicio sacrificado e imprescindible, defendiendo a personas en situación precaria, estando de guardia durante el día y la noche los 365 días del año, a cambio de una compensación insignificante, asumiendo con valentía la defensa de personas que, en ocasiones, vienen condenadas de antemano por la sociedad, teniendo el decoro y fortaleza de ejercer la defensa de los encausados por los crímenes más graves, a veces flagrantes, algunos asuntos condenados de antemano al fracaso, haciéndolo sin ningún prejuicio, exigiendo que se respeten las garantías de nuestro Estado de Derecho, las garantías del proceso, el derecho a la tutela judicial efectiva de nuestro cliente, haciéndolo de manera anónima, desde el convencimiento de que el derecho de defensa alcanza a todos, sin distinción alguna.
Los abogados de oficio acompañan a los justiciables en momentos muy complicados de sus vidas, cuando son detenidos, cuando son víctimas, cuando las familias se han roto, cuando han sido desahuciados de su casa o despedidos de su trabajo, cuando llegan en patera buscando un mundo mejor… cuando la justicia es su última esperanza y su Abogado su único valedor.
La mayoría de los Abogados del Ilustre Colegio de Cádiz a lo largo de su vida profesional forman parte del Turno de Oficio, algunos como José Luis no lo dejan nunca y a sus más de 80 años siguen dando una lección diaria sin haber faltado nunca a una sola guardia en las Comisarías y Juzgados de Cádiz; como lo hacía hasta hace pocos días Ricardo, el abogado más antiguo del Colegio desde La Línea de la Concepción; o como lo hace María de las Nieves, que después de una completísima formación se acaba de incorporar al Turno de Oficio y desde su despacho en Arcos de la Frontera tiene que desplazarse hasta cualquier dependencia de la Guardia Civil en el lugar más alejado de la sierra de Cádiz.
Y todos estos abogados y abogadas de oficio trabajan defendiendo a los más desfavorecidos, a los más débiles, a los menores, a las mujeres víctimas de violencia de género que encuentran en su abogado el apoyo jurídico que necesitan para poder salir adelante, a los extranjeros, que en condiciones penosas se juegan la vida para llegar a un mundo mejor y al ser detenidos solo encuentran consuelo en su abogado, en la confianza de que hay alguien que le escucha, que no le juzga, que defiende sus derechos, aunque su derecho solo sea el derecho de defensa.
Por eso hoy, 25 años después, celebramos la Justicia Gratuita de la mejor manera posible, reconociendo y agradeciendo la labor de miles de Abogados del Turno de Oficio de toda España, que, desde tiempo inmemorial hasta nuestros días, vienen defendiendo los derechos y libertades de los ciudadanos, prestando un servicio ejemplar, con una magnífica preparación, con una sólida formación jurídica, desempeñando un trabajo de enorme calidad, con rigor y entrega que demuestra, con creces, que la Abogacía tiene como señas de identidad, por encima de cualquier otra, la defensa de los derechos y libertades de los ciudadanos; en este caso, de los más desfavorecidos, como manifestación de la función social de la Abogacía como una profesión comprometida con nuestra sociedad, como lo han demostrado de manera ejemplar todos los abogados en los difíciles momentos vividos desde la declaración de la pandemia, cumpliendo un servicio esencial para la ciudadanía, salvaguardando sus derechos en una situación tan excepcional como la que nos ha tocado vivir.
La Junta de Gobierno
